Buscar
  • Jaime Collazos

¿Está preparado financieramente para su vejez?

Pasamos la mayor parte de nuestra edad productiva trabajando para pagar deudas. El tiempo pasa y no nos damos cuenta en qué momento llegó la hora de pensionarnos sin aprovechar nuestra edad productiva ( de los 22 a 60 años) para construir negocios e inversiones que nos dé más dinero cuando envejezcamos.


¿Sabía usted que cuando se pensiona sus ingresos a través del sistema público estarían alrededor de un 60 % y 70 % de lo que ganó en promedio en los últimos 10 años?, o ¿de un salario mínimo si llegara a ahorrar durante toda su vida laboral alrededor de 250-290 millones de pesos a través de un fondo privado? No es ficción, es la triste realidad.


Por el lado de los gastos sucede todo lo contrario, se incrementan y ¡significativamente! La medicina prepagada, mayor consumo de medicamentos crónicos, una dieta más balanceada y el sustento de nietos e hijos mayores de 25 años que no consiguen trabajo, entre los más destacados.

Lo preocupante es que si usted esta endeudado y se encuentra cerca a pensionarse ya no hay tiempo de quejarse o de culpar a otros. Solo le queda salir de deudas y vivir una vida más sencilla. Se sentirá desmotivado al pensar en qué gastó todo su dinero durante su vida laboral para finalmente vivir una vejez con restricciones. A esto lo llamo la trampa de la gratificación inmediata.

Credit:@diegocaricatura


Sucede cuando se vive una vida financiada a través de la deuda, con el objetivo de vivir en el corto plazo una vida plena adquiriendo todo lo que el marketing le ofrece: vacaciones, cambiar de carro, ropa de marca, electrodomésticos y de manera muy frecuente, sin nunca ahorrar e invertir en activos que le produzcan dinero y sopese la caída de los ingresos cuando se alcanza una pensión.

Si actualmente no está cerca a pensionarse, pero está viviendo una vida financiera por encima de sus posibilidades, aún tiene muchas oportunidades para tener una vida próspera. Viva una vida no solo pensando en el presente. Tenga en cuenta que según estadísticas oficiales, el promedio de vida de una persona está en 76 años. Por ende, prepárese para su vejez porque muy probablemente llegará a ella, y deje de pensar que si "mañana me muero nada me llevo". Esta última creencia lo aleja de ahorrar y planificar su futuro.

No compré con deuda (a no ser una inversión). Si le gusta algo, cómprelo en efectivo. Si no lo tiene en el momento, ahorre un monto por unos cuantos meses o años y luego lo compra. Esto es postergar la gratificación inmediata.

Cuando no se tiene inteligencia financiera y emocional, gastamos todo lo que ganamos en cosas que no ganan valor en el tiempo o no generan un flujo de dinero frecuente.

Pregúntese: ¿Cuánto dinero ganó o ha ganado durante toda su vida laboral? seguramente mucho. ¿En qué lo gastó? probablemente, en cosas que hoy en día ya no tiene o ni se acuerda.


Sígueme en Instagram:

@jaime_collazos_rodriguez